Aparece el sol, con sus rayos tiernos,
la luna clama, una noche estrellada,
mi hijo llega, como luz inmensa,
para ser ahora, padre hasta siempre.
Llego padre, para cruzar el tiempo,
comenzar a caminar, rompiendo el viento,
con los pasos firmes, que el mundo aprieta,
en esta alborada, que me de la vida.
Estamos felices, con miradas nuevas,
contentos, con manitas tiernas,
inocentes vientos, surcan las canciones,
parpadea el día, con sonoras risas.
Y llego otro fruto, a iniciar el canto,
A mover el silencio, en la cuna llena,
sones de sonajas, en el cielo cerca,
a beber la sabia, de la madre joven.
Ahora llega el alba, el camino aprieta,
la calle espera a caminar la vida,
el trabajo se empina, para dar el fruto,
que mi niño espera, cada medio día.
También, la borrasca llega, con su triste danza,
el dolor se instala, en cada circunstancia,
la angustia es tormento, en mi alma herida,
porque ya un hijo, se termina tierno.
Solo es libar esas gotas, que nos llegan turbias,
entregar el alma, al dolor furioso,
el corazón latiendo, en cada hora muerta,
porque así es la vida, un sinfín sollozo.
Caminamos juntos, traspasando el día,
juntos con las manos, hasta la comida,
juntos con cansancio, hasta la alcoba,
juntos en un sueño, hasta nuestra aurora.
Va pasando el tiempo, llegan canos los cabellos,
los pasos se hacen, arrastrando el día,
las palabras se repiten, como un libro viejo,
porque ya mis años los entregue cada día.
Hoy miro el horizonte, cada vez mas cerca,
la nostalgia hiere, mi corazón cansado,
el recuerdo enlaza, cada día ido,
llegaron otros frutos, de los frutos míos.
Estaré esperando, con la luz prendida,
acumulando años, junto a mis recuerdos,
como el guerrero, que venció su sueño,
en cada batalla, junto a la patria mía.
Llegara el día de huir descalzo,
con el viento fuerte, de mis días otros,
a reposar en silencio, hasta el infinito,
y quedarme solo, en la loza fría.
En cada día de este día, se oirá mi voz,
se dirá mi nombre, como un recuerdo,
que paso fugas, dejando el viento,
y se quedo por siempre, porque soy un padre.
Trujillo - Perú











