jueves, 18 de febrero de 2010
Como poder
COMO PODER
Como poder lograr tú sonrisa,
sí la tuya es delicia inalcanzable.
Como poder lograr tú mirada,
sí la tuya hace el cielo para el mundo.
Como poder lograr tú pensamiento,
sí el mio se queda en la orilla del tuyo.
Como poder lograr tú guiño sentimental,
sí tú ya has llenado mi corazón.
Como poder lograr tú mano generosa,
sí tú ya me has entregado amistad.
Como poder avanzar en tú camino,
si tú ya has logrado la felicidad.
Como poder lograr tú silencio,
sí tú ya has encontrado la sinfonía de la vida.
Como poder estar a tú lado,
sí tú ya has copado mi mente.
Como poder escuchar tú voz,
sí tú ya has declamado a Vallejo y Neruda.
Como poder lograr tus sueños,
sí para tí son realidades cotidianas.
Como poder lograr tu dicha,
sí en tí, ya broto la lágrima feliz.
Como poder lograr la prole esperada,
sí ya tienes la hermosura en pareja.
Magno González Arrascue.
viernes, 12 de febrero de 2010
Estar solo
ESTAR SOLO.
Estar solo, es mirar allá lejos tu sonrisa,
volver a encontrar todos los recuerdos,
sin olvidar las penas, las alegrías y el llanto,
para envolverse consigo y lagrimear por dentro.
Estar solo, es escuchar por dentro tus palabras,
querer sacarlas y quedarse quieto,
porque estas en el infinito de tu instante,
sin poder lograr escuchar tu nombre como siempre.
Estar solo, es tener la gente allá al frente,
moverse junto a sus recuerdos y presentes,
caminar su vida indiferente a otras gentes,
porque cada uno hace su camino solo y para siempre.
Estar solo, es mirar el cielo desde la banca de un parque,
para escribir tu nombre arriba en el infinito,
volar y volar y querer alcanzarlo,
sin que me de cuenta, que siempre estaré solo.
Magno González Arrascue.
martes, 9 de febrero de 2010
Sinfonia de mi llanto
SINFONIA DE MI LLANTO.
No sientas que el puñal camina despierto,
es la noche que despierta cada día,
no sientas que la luna es nuestro puente,
es la que cobija un amor en el silencio.
Casi me traspasa la noche con mi llanto,
solo tu verso mueve mi agonía,
en las alturas de una nube que me cae,
como racimos que horadan mi cansancio.
Espero que la noche se haga un día entero,
para esperar que llegue la estrella que yo amo,
en esta travesía que se vuelve ya una lágrima,
al tener tu mano muy distante bañada de silencio.
Se borrara mas tarde la distancia y el silencio,
porque la soledad será, la de un ave en alto cielo,
yo diré mil canciones dentro de mi llanto,
al tocar la sinfonía de mis versos que ya vuelan.
No sientas que el puñal camina despierto,
es la noche que despierta cada día,
no sientas que la luna es nuestro puente,
es la que cobija un amor en el silencio.
Casi me traspasa la noche con mi llanto,
solo tu verso mueve mi agonía,
en las alturas de una nube que me cae,
como racimos que horadan mi cansancio.
Espero que la noche se haga un día entero,
para esperar que llegue la estrella que yo amo,
en esta travesía que se vuelve ya una lágrima,
al tener tu mano muy distante bañada de silencio.
Se borrara mas tarde la distancia y el silencio,
porque la soledad será, la de un ave en alto cielo,
yo diré mil canciones dentro de mi llanto,
al tocar la sinfonía de mis versos que ya vuelan.
Magno González Arrascue.
sábado, 23 de enero de 2010
La soledad
LA SOLEDAD.
La soledad traga mis espacios y momentos,
es ventisca que toca silbidos lejanos,
no muere en el camino, sino llora en él,
surca huesos vacíos y estériles.
Hace caso a las lombrices secas,
cimbra las emociones carcomidas,
momifica las letras de mi nombre,
se esfuerza en acompañar lapiceros usados.
No llega nunca, esta ahí echada en su hamaca,
es comida que aleja el estomago,
es agua que se escapa por los bordes,
nunca besa un funeral en las calles,
siempre se queda para bailar sin zapatos.
Hasta se esconde en sus narices frías,
no camina nunca, es peso en el silencio,
es correa que ajusta los muslos apurados,
calla el dolor alejando la compañía.
Sacude sus ropas en sus instancias perversas,
balbucea en cada media noche feliz,
lleva el té frío a la estación de invierno,
solapa mis culpas cada instante.
Es cómplice de mis entretenimientos,
nunca me culpa de mis infortunios,
es condescendiente con mis desmanes,
ahuyenta los sinsabores y deleites.
No justifica mi desgracia, solo mira mi sombra,
hurga en mi corazón desierto,
cada paso es pena en mi costado,
solo queda morir en su rutina.
Ir con ella hasta el último peldaño,
abrazarse a su cuello y decirle hasta mañana,
porque mañana será el día del triunfo,
dejaré la soledad en su ojo moribundo.
Iré despacio a conseguir un nombre,
iré a jugar con tus suspiros en mis manos,
caminaré hasta llegar a mis alegrías,
llegaré y ordenaré mi desayuno tibio,
y de ahí el destino será mió, solo mió.
Magno González Arrascue.
La soledad traga mis espacios y momentos,
es ventisca que toca silbidos lejanos,
no muere en el camino, sino llora en él,
surca huesos vacíos y estériles.
Hace caso a las lombrices secas,
cimbra las emociones carcomidas,
momifica las letras de mi nombre,
se esfuerza en acompañar lapiceros usados.
No llega nunca, esta ahí echada en su hamaca,
es comida que aleja el estomago,
es agua que se escapa por los bordes,
nunca besa un funeral en las calles,
siempre se queda para bailar sin zapatos.
Hasta se esconde en sus narices frías,
no camina nunca, es peso en el silencio,
es correa que ajusta los muslos apurados,
calla el dolor alejando la compañía.
Sacude sus ropas en sus instancias perversas,
balbucea en cada media noche feliz,
lleva el té frío a la estación de invierno,
solapa mis culpas cada instante.
Es cómplice de mis entretenimientos,
nunca me culpa de mis infortunios,
es condescendiente con mis desmanes,
ahuyenta los sinsabores y deleites.
No justifica mi desgracia, solo mira mi sombra,
hurga en mi corazón desierto,
cada paso es pena en mi costado,
solo queda morir en su rutina.
Ir con ella hasta el último peldaño,
abrazarse a su cuello y decirle hasta mañana,
porque mañana será el día del triunfo,
dejaré la soledad en su ojo moribundo.
Iré despacio a conseguir un nombre,
iré a jugar con tus suspiros en mis manos,
caminaré hasta llegar a mis alegrías,
llegaré y ordenaré mi desayuno tibio,
y de ahí el destino será mió, solo mió.
Magno González Arrascue.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Infinito
INFINITO.
Cuando los mares regresen a su nido,
y la tierra saque sus polluelos.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el camino regrese hasta mi hombro,
y mis pasos alarguen la partida.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando mi grito se estrelle contra el sol,
y mi voz logre envolver a los planetas.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando la alfombra verde de la tierra haga rosas rojas,
y las montañas altas produzcan corazones.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando las estrellas se junten en un beso,
y el amor se siente en la luna.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el fuego envuelva a los dioses paganos,
y la lluvia refresque las avenidas de la vida.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando los truenos llamen a la guerra,
y las canciones todas se junten en sinfonía de paz.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando la tierra tiemble al mirar un beso,
y el sol ilumine el amor de siempre.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el viento arrastre al mundo en su abrazo,
y la brisa se quede arrullando a ese niño.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el alba se presente en mi ventana,
y ese minuto coja con mis dedos.
Cuando los mares regresen a su nido,
y la tierra saque sus polluelos.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el camino regrese hasta mi hombro,
y mis pasos alarguen la partida.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando mi grito se estrelle contra el sol,
y mi voz logre envolver a los planetas.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando la alfombra verde de la tierra haga rosas rojas,
y las montañas altas produzcan corazones.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando las estrellas se junten en un beso,
y el amor se siente en la luna.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el fuego envuelva a los dioses paganos,
y la lluvia refresque las avenidas de la vida.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando los truenos llamen a la guerra,
y las canciones todas se junten en sinfonía de paz.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando la tierra tiemble al mirar un beso,
y el sol ilumine el amor de siempre.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el viento arrastre al mundo en su abrazo,
y la brisa se quede arrullando a ese niño.
Mi amor, estaré contigo en ese instante.
Cuando el alba se presente en mi ventana,
y ese minuto coja con mis dedos.
Mi amor, este segundo estaré contigo, hasta el infinito.
Magno González Arrascue.
lunes, 30 de noviembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
Te espere.
TE ESPERE.
Te espere, mirando tu distancia,
se diluyo tu silencio en mi cara,
se cayó tu horizonte en mi pena,
y mis ansias destrozaron mi alegría.
Te espere, cansando mi nostalgia,
haciendo trizas mis venas que caminan,
en la ruta de mi alma que se muere,
por tu amor que se hace nada cada día.
Te espere, mirando el cielo que se nubla,
llego la lluvia a mojar encima mi tristeza,
con las gotas que se caen de mis ojos,
y golpean estos días que se cansan.
Te espere, en el invierno que me duele,
en el otoño, donde caen mis recuerdos,
en la primavera, que aroma mi espera,
y en el verano, que me da calor para tu frío.
Te esperare, cien años con mis pies descalzos,
para construir una sonrisa en tus labios,
beber las gotas del recuerdo que dejaste ,
y morir con el tiempo y en silencio.
Te espere, mirando tu distancia,
se diluyo tu silencio en mi cara,
se cayó tu horizonte en mi pena,
y mis ansias destrozaron mi alegría.
Te espere, cansando mi nostalgia,
haciendo trizas mis venas que caminan,
en la ruta de mi alma que se muere,
por tu amor que se hace nada cada día.
Te espere, mirando el cielo que se nubla,
llego la lluvia a mojar encima mi tristeza,
con las gotas que se caen de mis ojos,
y golpean estos días que se cansan.
Te espere, en el invierno que me duele,
en el otoño, donde caen mis recuerdos,
en la primavera, que aroma mi espera,
y en el verano, que me da calor para tu frío.
Te esperare, cien años con mis pies descalzos,
para construir una sonrisa en tus labios,
beber las gotas del recuerdo que dejaste ,
y morir con el tiempo y en silencio.
Magno González Arrascue.
Basto un suspiro.
Bastó un suspiro, lejano y silente,
cerca a la luna, contigo despierta,
mirando estrellas, bellas cada noche,
ahí acompasamos, palabras muy dulces.
Fue en un segundo, que logramos la dicha,
allá en la arena, tendida tu risa,
halle mil caricias, rodando en el viento,
encontré un suspiro, prendido en tu beso.
encontré un suspiro, prendido en tu beso.
Ahora ya somos momento y segundo,
juntando esas horas, arrullemos caricias,
así llegaremos, a morir cada hora,
escribamos un libro, que será nuestra historia.
escribamos un libro, que será nuestra historia.
Rendido a las horas, que vienen sin pausa,
escuchemos canciones, que traen las olas,
así despertemos, sintiendo un suspiro,
y sin calendario, amemos la vida.
Magno González Arrascue.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
La sombra de un amor.
LA SOMBRA DE UN AMOR.
Porque las hojas caen cada otoño?
será para despertar cada sueño oculto,
o será para morir en cada olvido,
o quizás para orar por tu diente macizo.
Ella llegó, con el sudor de su cariño,
como algo que palpita en sus deseos,
como una diadema filuda en mi sien,
o como linaza que se espesa en mis pupilas.
Volamos y llegamos, surtiendo nuestros besos,
trotamos el mundo, en nuestras entrañas,
nos miramos, como olas gigantes a reventar,
viciamos el cielo, con nuestros abrazos candentes.
En la media noche, hurgamos los poros infinitos,
alzamos el vientre, en nuestras manos,
hundimos las pasiones, hasta el gemido intenso,
y caminamos adentro, en nuestros ríos.
Pero eran, solo pasos en el aire sin rastro preciso,
ya el horizonte, estaba caduco y sin cielo,
los árboles, no eran justos con sus nombres,
era todo una fantasía, sin brazos, ni piernas.
Ahora el llanto, germina casi despierto,
el suspiro es venganza, que ahoga la dicha,
la mirada se pierde, como olvido travieso,
escuchando una canción, que ya se aleja.
Aunque queda solamente, el trigo sin espiga,
a cursar un año triste, y sin mañanas,
la luna, esconde su romance lejano,
y tu olvidas mi nombre, como nota fúnebre.
Porque las hojas caen cada otoño?
será para despertar cada sueño oculto,
o será para morir en cada olvido,
o quizás para orar por tu diente macizo.
Ella llegó, con el sudor de su cariño,
como algo que palpita en sus deseos,
como una diadema filuda en mi sien,
o como linaza que se espesa en mis pupilas.
Volamos y llegamos, surtiendo nuestros besos,
trotamos el mundo, en nuestras entrañas,
nos miramos, como olas gigantes a reventar,
viciamos el cielo, con nuestros abrazos candentes.
En la media noche, hurgamos los poros infinitos,
alzamos el vientre, en nuestras manos,
hundimos las pasiones, hasta el gemido intenso,
y caminamos adentro, en nuestros ríos.
Pero eran, solo pasos en el aire sin rastro preciso,
ya el horizonte, estaba caduco y sin cielo,
los árboles, no eran justos con sus nombres,
era todo una fantasía, sin brazos, ni piernas.
Ahora el llanto, germina casi despierto,
el suspiro es venganza, que ahoga la dicha,
la mirada se pierde, como olvido travieso,
escuchando una canción, que ya se aleja.
Aunque queda solamente, el trigo sin espiga,
a cursar un año triste, y sin mañanas,
la luna, esconde su romance lejano,
y tu olvidas mi nombre, como nota fúnebre.
Magno González Arrascue.
jueves, 22 de octubre de 2009
Esperanza muerta.
ESPERANZA MUERTA.
Se dibuja tu nombre ausente,
la distancia, que llueve en silencio,
distancia sumida, enfriando mis ansias,
olvidando los besos que un día bebimos.
Estuvimos uncidos, como un milenio,
azuzando nuestras entrañas en deseo,
eran tiempos de comidas calientes,
en la danza nocturna, del amor jadeante.
Ahora estas mas distante que el frio,
estas mas allá de la estepa que duele,
como roca que es fría, témpano de hielo,
que duele hasta un punto que es nada.
Entonces cavaré mi nombre en tu silencio,
rosearé mis alegrías, en una fosa oscura,
incendiare mi amor, con tus huesos helados,
acabare mi voz, como hilo torcido..
Asoma la desdicha, con quejidos lastimeros,
se ufana el desprecio, encallado en mi sien,
cae la esperanza, en su articulo mortis,
entonces ahora, esta la esperanza ya muerta.
Magno González Arrascue.
Se dibuja tu nombre ausente,
la distancia, que llueve en silencio,
distancia sumida, enfriando mis ansias,
olvidando los besos que un día bebimos.
Estuvimos uncidos, como un milenio,
azuzando nuestras entrañas en deseo,
eran tiempos de comidas calientes,
en la danza nocturna, del amor jadeante.
Ahora estas mas distante que el frio,
estas mas allá de la estepa que duele,
como roca que es fría, témpano de hielo,
que duele hasta un punto que es nada.
Entonces cavaré mi nombre en tu silencio,
rosearé mis alegrías, en una fosa oscura,
incendiare mi amor, con tus huesos helados,
acabare mi voz, como hilo torcido..
Asoma la desdicha, con quejidos lastimeros,
se ufana el desprecio, encallado en mi sien,
cae la esperanza, en su articulo mortis,
entonces ahora, esta la esperanza ya muerta.
Magno González Arrascue.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Siénteme.
SIENTEME.
Siénteme,
al despertar y llegue con el alba en un suspiro,
hacerte caricias con el rocío de mi sonrisa,
mirar que estiras todas tus delicias, dándome un beso,
llenar de miradas mis emociones que ya estallan.
Siénteme,
junto a ti, al medio día de verano,
sofocando el hastío, en el mar de tu viento,
mas tarde, sentados en la mesa haciendo bocados,
sentiremos la sed, que nos tenemos en cada mirada.
Siénteme,
en el ocaso, cuando llegue despacio,
urdiremos sonrisas, para hacernos el beso,
un abrazo, terminará mi llegada furtiva,
porque es el comienzo, de la noche que espera.
Siénteme
el oscuro es inicio, que invita a tu alcoba,
ahí perturbaremos la calma que estaba dormida,
porque subiremos a escalar tus montañas,
y hacer del minuto, un siglo de encanto.
Magno González Arrascue.
sábado, 17 de octubre de 2009
Caminando hacia ti.
CAMINANDO HACIA TI.
Tu eres distancia envuelta de viento,
camino en silencio, a merecer tu sonrisa,
alargo los pasos, las olas me llaman,
buscare tu sonrisa, envuelta en las olas.
Allá nos espera la lluvia sin pausa,
sus gotas serán, caricias que mojan,
tus manos muy tersas, son hilos de seda,
la piel en el agua, la vida florece.
Más tarde vendrá el viento muy fuerte,
arrastrará nuestros pasos, hasta el silencio,
ahí olvidaremos palabras y letras,
y una hoguera, será el murmullo.
Llegamos al fin, las olas son barcos,
con lluvia muy tensa, melodías en gotas,
con viento que azuza, el amor ya dormido,
el silencio que mata, palabras quebradas,
todo palpita sin tiempo, casi hirviendo,
en el claustro sediento, de nuestros deseos.
arrastrará nuestros pasos, hasta el silencio,
ahí olvidaremos palabras y letras,
y una hoguera, será el murmullo.
Llegamos al fin, las olas son barcos,
con lluvia muy tensa, melodías en gotas,
con viento que azuza, el amor ya dormido,
el silencio que mata, palabras quebradas,
todo palpita sin tiempo, casi hirviendo,
en el claustro sediento, de nuestros deseos.
Magno González Arrascue.
domingo, 11 de octubre de 2009
Y llegó mi poema
Y LLEGO MI POEMA.
Eran esos momentos, que caía la brisa sin sentido,
eran las locas horas que me decían, calma tus pasos,
o la pluma, que descansaba en mi orilla,
también las ilusiones, que no tenían un cobijo.
Iba el sol apurado, a llenar su adolescencia,
la luna caminaba sin el viento, hasta su ocaso,
los ríos se juntaban, a cantar algunas notas,
ya todos fueron libres, sin el tiempo.
Llegó el momento, de sacar nuestros poemas,
mirar esta distancia, que se ofrece para andar,
ir detrás de las sonrisas, que suspiran muchos besos,
entonces cobijar las ilusiones, en nuestras letras.
Ahora prende esa lámpara, que ya es hora,
de cubrir mi espacio, con el abecedario,
derramar mis letras, que se agitan en cada línea,
lograr nuestro poema, con un beso hasta el sol.
Magno González Arrascue
martes, 6 de octubre de 2009
Mercedes Sosa, vive
“Su canto fue trigo verde,
que esparció por nuestras patrias”
MERCEDES SOSA, VIVE .
El canto vuela con la cantante,
hasta las estrellas que la llaman,
desde la tierra que nos dio su alma,
en el tiempo duro, que morían los días.
Nos quedaremos asumiendo su cansancio,
en este valle, que hizo nuestra patria,
con su canto, con el puño en alto,
para vencer, la injusticia que duele.
Seremos canto y camino limpio,
para seguir sus pasos desde hoy,
hasta que las estrellas, calmen la miseria,
en este mundo, de canciones tristes.
Moriremos algún día, con sus canciones,
pelearemos con cada palabra suya,
en los campos, donde haya cenizas,
que dejan en escombros, los tiranos.
Magno González Arrascue
que esparció por nuestras patrias”
MERCEDES SOSA, VIVE .
El canto vuela con la cantante,
hasta las estrellas que la llaman,
desde la tierra que nos dio su alma,
en el tiempo duro, que morían los días.
Nos quedaremos asumiendo su cansancio,
en este valle, que hizo nuestra patria,
con su canto, con el puño en alto,
para vencer, la injusticia que duele.
Seremos canto y camino limpio,
para seguir sus pasos desde hoy,
hasta que las estrellas, calmen la miseria,
en este mundo, de canciones tristes.
Moriremos algún día, con sus canciones,
pelearemos con cada palabra suya,
en los campos, donde haya cenizas,
que dejan en escombros, los tiranos.
Magno González Arrascue
sábado, 3 de octubre de 2009
Quisiera
QUISIERA.Quisiera ir a ver la gota de tus sueños,
beberla y llevarla a mi esperanza,
caminar en los rieles de tu vida,
y llegar hasta la orilla tuya.
Quisiera ir a encontrar tus labios húmedos,
sacar el néctar que llevas en tu alma,
saborear tu vida, en las mañanas venideras,
llegar hasta tus gotas que derramas de tu piel.
Quisiera estar contemplando tu presente,
borrar aquello que no fue nuestro,
mover el tiempo y cogernos de las manos,
caminar a la deriva hasta que la lluvia calme.
Quisiera estar a la vera de tu sombra
nutrirme de la esencia que tienes en tu mente,
ojear tu corazón que inspira sentimiento,
y volar sin fin al lado tuyo, porque eres ¡MI AMOR!
Magno González Arrascue.
lunes, 28 de septiembre de 2009
sábado, 26 de septiembre de 2009
Casi una esperanza.
CASI UNA ESPERANZA
Cada día en el cielo escribo mi vida,
con lápiz de cera que se resiste,
decir, que el día llega con pena,
y la esperanza abandona el camino.
Cada suspiro, casi una esperanza,
apretujando mis ansias en cada intención,
en cada recodo, mi vida golpea,
desde la niñez hasta mis canas.
El mundo partido en dos,
unos, en balcón de cristales,
otros, en barandas deshechas,
se deshila el destino en cada morada.
Seguir caminando, con la palabra muriendo,
tomar el sol para abrigar el mañana,
beber la tristeza en sorbos descalzos,
saber que los caminos, solo son trapos arrugados.
Ya nada importa que la vida converse,
deambule en silla rota, mañana a noche,
hierva sus pesares, en candela roja,
solo será, caña dulce sin su miel.
Iré franqueando mis pesares, con recelo,
tu, con tu falda buscando el viento,
tu mirada puesta en algún horizonte,
y tu dicha será mi agonía, ya sin esperanza.
Me quedare en el mar de olas grandes,
nadare hasta alguna orilla vecina,
ubicare mi nombre, en algún recodo,
ahí me sentare a musitar, la canción del silencio.
Magno González Arrascue
con lápiz de cera que se resiste,
decir, que el día llega con pena,
y la esperanza abandona el camino.
Cada suspiro, casi una esperanza,
apretujando mis ansias en cada intención,
en cada recodo, mi vida golpea,
desde la niñez hasta mis canas.
El mundo partido en dos,
unos, en balcón de cristales,
otros, en barandas deshechas,
se deshila el destino en cada morada.
Seguir caminando, con la palabra muriendo,
tomar el sol para abrigar el mañana,
beber la tristeza en sorbos descalzos,
saber que los caminos, solo son trapos arrugados.
Ya nada importa que la vida converse,
deambule en silla rota, mañana a noche,
hierva sus pesares, en candela roja,
solo será, caña dulce sin su miel.
Iré franqueando mis pesares, con recelo,
tu, con tu falda buscando el viento,
tu mirada puesta en algún horizonte,
y tu dicha será mi agonía, ya sin esperanza.
Me quedare en el mar de olas grandes,
nadare hasta alguna orilla vecina,
ubicare mi nombre, en algún recodo,
ahí me sentare a musitar, la canción del silencio.
Magno González Arrascue
domingo, 5 de julio de 2009
Dejame estrujarte
.jpg)
DEJAME ESTRUJARTE.
Déjame estrujar, tus pétalos de miel,
hacer de un día el manjar del deseo,
romper en llanto, a la hora de la luna,
mirar cada sollozo, en una sabana alba,
sentir un beso, en la cadencia de tu cuerpo,
oler el aroma que destilas en tus labios,
bordar con suspiros, el lienzo de tu alma,
gritar cada gemido, en la fuente de tu centro,
explotar en el cielo tu deseo y el mió,
para desfallecer en caricias, un suspiro eterno.
Déjame regresar, hasta tus labios tensos,
oler el perfume de tu respiro hondo,
tocar tu sabia, que envuelven tus besos,
acariciar la esquina de tu boca ardiente,
llevar mis dedos, por la calle ancha de tus deseos,
unir nuestros bordes y zanjar nuestra dicha,
alzar la delicia que segrega nuestro amor.
Déjame unir mi piel con tu horizonte,
sentir tus laderas, que me llaman sedientas,
estrujar tus montañas, hasta que brote deseo,
subir al pico más elevado y sollozar en truenos,
de ahí, bajar por los prados ardientes hasta tu valle.
ahí otear, tu quebrada honda que desgrana pasión,
enfilar la dicha, en el claustro de tu río,
morir en partes iguales, al vaivén de nuestras olas,
porque llego la luna, con su cáliz de aromas,
cabalgando sin bridas, en una noche tuya y mía,
desbordando el océano, que se viene en cascadas,
dejarnos tendidos, esperando caducar el silencio.
Déjame estrujar, tus pétalos de miel,
hacer de un día el manjar del deseo,
romper en llanto, a la hora de la luna,
mirar cada sollozo, en una sabana alba,
sentir un beso, en la cadencia de tu cuerpo,
oler el aroma que destilas en tus labios,
bordar con suspiros, el lienzo de tu alma,
gritar cada gemido, en la fuente de tu centro,
explotar en el cielo tu deseo y el mió,
para desfallecer en caricias, un suspiro eterno.
Déjame regresar, hasta tus labios tensos,
oler el perfume de tu respiro hondo,
tocar tu sabia, que envuelven tus besos,
acariciar la esquina de tu boca ardiente,
llevar mis dedos, por la calle ancha de tus deseos,
unir nuestros bordes y zanjar nuestra dicha,
alzar la delicia que segrega nuestro amor.
Déjame unir mi piel con tu horizonte,
sentir tus laderas, que me llaman sedientas,
estrujar tus montañas, hasta que brote deseo,
subir al pico más elevado y sollozar en truenos,
de ahí, bajar por los prados ardientes hasta tu valle.
ahí otear, tu quebrada honda que desgrana pasión,
enfilar la dicha, en el claustro de tu río,
morir en partes iguales, al vaivén de nuestras olas,
porque llego la luna, con su cáliz de aromas,
cabalgando sin bridas, en una noche tuya y mía,
desbordando el océano, que se viene en cascadas,
dejarnos tendidos, esperando caducar el silencio.
Magno González Arrascue.
miércoles, 1 de julio de 2009
Envuelta en mi alma
ENVUELTA EN MI ALMA.
Eres la esquina alegre, de mis suspiros,
la calle ancha de mis pasiones,
camino limpio de mis amores,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Con tus besos fuertes, adoro el cielo,
con tus brazos tiernos, aprieto el mundo,
con tus ojos claros, miro estrellas,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Eres libro abierto, en mis desvelos,
un lápiz grande que escribe versos,
mi pentagrama que entrega notas,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Mañana estiro este mi tiempo,
de tu ayer, que no estuviste,
eres presente, que siembra besos,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Eres montaña que subo a verte,
por este bosque que me sorprende,
tu, abrazada en mis suspiros,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Y viajaremos contigo siempre,
caminaremos por nuestra playa,
forjaremos nuestro camino,
porque ya eres, mi diosa, envuelta en mi alma.
Magno González Arrascue.
Eres la esquina alegre, de mis suspiros,
la calle ancha de mis pasiones,
camino limpio de mis amores,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Con tus besos fuertes, adoro el cielo,
con tus brazos tiernos, aprieto el mundo,
con tus ojos claros, miro estrellas,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Eres libro abierto, en mis desvelos,
un lápiz grande que escribe versos,
mi pentagrama que entrega notas,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Mañana estiro este mi tiempo,
de tu ayer, que no estuviste,
eres presente, que siembra besos,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Eres montaña que subo a verte,
por este bosque que me sorprende,
tu, abrazada en mis suspiros,
eres mi diosa, envuelta en mi alma.
Y viajaremos contigo siempre,
caminaremos por nuestra playa,
forjaremos nuestro camino,
porque ya eres, mi diosa, envuelta en mi alma.
Magno González Arrascue.
miércoles, 3 de junio de 2009
Mi vida es contigo
Porque ya mi vida se amontona tanto,
estos mis días, están ya pedazos,
no solo mi cara, también duele el alma,
el dolor va pa’ dentro, y sale de ahí,
recorre mis huesos, camina en la carne,
ya mas afuera, todo es oscuro.
Se presenta el odio, con su cara fiera,
la tristeza afea, mi faz hecha sombra,
el dolor invade punzando el dolor,
la ira es mirada, que viene con lluvia,
el insulto salta, es barro mugroso,
la humillación me cae, como hojas tristes,
la indiferencia arrasa todo este día,
ya cae mi alma, no aguantan mis huesos.
Solo me queda, mi poema triste,
éste nunca muere, éste es mi coraje,
con el me alejo, buscando el aroma,
en otros confines quizás hay camino.
Aquí esta el viento soplando mi cara,
sale el alba trayéndome luz,
el rocío llega, me hace caricias,
el sol y sus rayos, se acercan a mi alma,
aquí esta la vida, aquí mis amigos,
mas tarde el ocaso me da emoción,
la noche ya aclara porque me acompaña,
la luna es amor, que añoro por siempre,
me siento con ella, me conversa amores,
amanece el día, con sus horas tibias,
el árbol sonríe, meciendo sus ramas,
las aguas del rió, me entregan sus notas,
ya todas las aves, me envuelven en trinos,
y todo se vuelve, una sinfonía.
Si algo me falta lograr en este día,
será tu aroma que me espera lejos,
ahí lograremos un suspiro juntos,
un abrazo eterno, que ilumine siempre,
la vida es hermosa, mi vida es contigo.
Magno González Arrascue
lunes, 1 de junio de 2009
La ilusión
LA ILUSION.
La ilusión, festín de los espíritus,
maroma, que envuelve corazones,
ahí, en el arco iris de una tarde sin fin,
cuando no se logra una espiga madura.
Es la luz que viaja cerca del alma,
meciéndose, en las ramas del tiempo,
bailando, casi a trompada suelta,
en la batalla, de sembrar algún sueño propio.
Esta al alcance de mis manos vacías,
porque, el aire se toca con suspiros tiernos
porque, el agua se derrama siempre,
y un paso, nunca se parece al otro.
Creí, haber llenado mi dicha cansada,
al beber palabras, adornadas con roció,
al surcar los vientos, con tu risa desgajada,
y apretar tu nombre, con un beso libre.
La ilusión, solo es luz desparramada,
es la endemia, que arrasa sueños,
esos que se aùpan, al horizonte tuyo,
y se mueren, en una tormenta ciega.
maroma, que envuelve corazones,
ahí, en el arco iris de una tarde sin fin,
cuando no se logra una espiga madura.
Es la luz que viaja cerca del alma,
meciéndose, en las ramas del tiempo,
bailando, casi a trompada suelta,
en la batalla, de sembrar algún sueño propio.
Esta al alcance de mis manos vacías,
porque, el aire se toca con suspiros tiernos
porque, el agua se derrama siempre,
y un paso, nunca se parece al otro.
Creí, haber llenado mi dicha cansada,
al beber palabras, adornadas con roció,
al surcar los vientos, con tu risa desgajada,
y apretar tu nombre, con un beso libre.
La ilusión, solo es luz desparramada,
es la endemia, que arrasa sueños,
esos que se aùpan, al horizonte tuyo,
y se mueren, en una tormenta ciega.
Magno González Arrascue.
lunes, 25 de mayo de 2009
Estas lejos
ESTAS LEJOS.Casi horneo mi pena callada,
en mi pecho apretado muy débil,
al escuchar el silencio bastardo,
en mi asiento que espero encorvado.
Estas lejos, murmurando mi nombre,
o tocando el viento marchito,
que te envía mi pena sufriendo,
desde mi espejo, que llora una gota.
Estas lejos, cada vez que mi voz se derrama,
en la bolsa que guardo tu nombre,
con caricias, también muchos besos,
que acumulan mis pasos cansados.
Estoy lejos, escuchando tu voz argentada,
que llega, a hospedarse en mi alma,
y recorre tu beso, mi sangre candente,
y se queda cantando en mi pecho.
Llegaras, un día cargando alegrías,
y se abracen, tus besos con los míos,
nuestro llanto, dirá que estamos juntos,
al beber, este amor sin medida.
Magno González Arrascue.
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