
ANOCHE LLORE.
Anoche llore, en mi almohada vacía,
una gota fría, encontró otra ya fresca,
en la penumbra gastada por una agonía,
que camina apurando este mi llanto.
Ayer fueron susurros de la vida temprana,
de muchos colores y espigas maduras,
los choclos muy frescos, en la caña empinada,
ahí la alegría, rebozaba en cada ladera.
Mas tarde la bruma espesa mi cielo,
llueve la angustia, golpea mi alma
inocentes lágrimas miran distancias,
en el sendero incierto, que agota cada silencio.
Siento que se perdió mi camino,
se quedo humeando una esperanza perdida,
con la frente quemando, por una pedrada escondida,
que golpea mis venas ya sin sus brazos.
Privada mi sed, de mis propias vertientes,
morir con los bolsillos hechos jirones,
recibir puñado de palabras, de mis propias venas,
solo queda aceptar la tristeza, quebrada en mil silencios.
Resucitare al final de mis años, como el de Galilea,
enrumbar silencios, por otros confines,
tal vez un minuto, hará mil esperanzas,
para calmar la sed de alegrías, ya olvidadas.
Quizás una golondrina me regale sus plumas,
para abrigar el llanto que esta ya helado,
avive recuerdos y encuentre otro cielo,
desde este infierno, hasta una esperanza.
Magno González Arrascue.
Trujillo - Perù
19-09-09.